martes, julio 12, 2011

El costo de salvar al euro

El costo de salvar al euro es demasiado alto

NICHOLAS HASTINGS
[0619euroJPG] REUTERS

LONDRES (EFE Dow Jones)--El euro podría haberse convertido en un activo demasiado caro.

Durante los últimos 18 meses, la moneda única ha sido capaz de superar la crisis de la deuda soberana de la zona euro bastante bien.

Aunque el euro ha estado periódicamente bajo la presión de las ventas, siempre ha sobrevivido por la suposición de que los líderes europeos acudirían al rescate.

En cada etapa del juego de negociación de la deuda, los países centrales de la Unión Europea han acabado abriendo la billetera, proporcionando los fondos para evitar que los débiles caigan y permitiendo que el euro viva otro día.

Sin embargo, el costo de mantener vivo el euro se ha convertido en un factor exponencial.

Los temores de que Italia sea la siguiente víctima de la crisis de la deuda sitúa el problema en un nivel nuevo y diferente.

Además, las negociaciones de los líderes europeos podrían permitir ahora que Grecia incurra en el impago, al menos parcial, de sus deudas, lo que podría llevar todo el asunto de la deuda periférica a una fase diferente.

Veamos primero los factores de esto último: superficialmente, dejar que Grecia refinancie algunas de sus deudas tiene sentido. Probablemente es la única forma en la que el país será capaz de salir de debajo de su montaña de deudas y comenzar una etapa de la recuperación económica lo suficientemente fuerte como para que se reanude una financiación normal.

Pero, lo que parece ser lo lógico, podría llegar a ser una locura.

Si se permite que Grecia incurra en el impago, esto no sólo va a crear problemas a los bancos acreedores del país, y a las agencias de calificación crediticia, sino que cualquiera en la zona euro podría reclamar el mismo trato preferencial.

Die Welt informó el fin de semana de que el Banco Central Europeo está buscando un aumento masivo del fondo de rescate de la zona euro.

Por supuesto, eso es sólo para hacer frente a la deuda soberana. Pero también existe el problema de la recapitalización que necesitarán los bancos acreedores para mantenerse solventes tras cancelarse todas las deudas.

Los resultados de las pruebas de solvencia que se llevarán a cabo el viernes podría revelar lo que está en juego.

El aumento del costo de salvar el euro llega justo cuando la economía mundial atraviesa un bache y desaparece el reciente optimismo sobre algunas grandes economías de la zona euro.

Así que, aunque los líderes de la Unión Europea vuelvan a salir al paso con la esperanza de mantener el euro a flote, bien podrían encontrarse con que su propio electorado, que ya duda del futuro de la moneda única, se resiste a pagar una factura aún mayor.

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