lunes, septiembre 05, 2011

‘Es hora de que México sea gobernado por una mujer’

El alcalde de León, Guanajuato se dijo a favor de Josefina Vázquez Mota por su bagaje y trayectoria

Notimex León, Gto., 5 Sep. (Notimex).- El alcalde de León, Ricardo Sheffield Padilla, enfatizó que ya llegó el momento para que México pueda ser gobernado por una mujer, 'y con mayor razón una mujer con el bagaje y trayectoria de Josefina Vázquez Mota'.

Entrevistado en esta ciudad, donde se han sumado más panistas a la campaña de Vázquez Mota, como el ex gobernador Carlos Medina Plascencia, dijo que así como en varios países de América tienen a una presidenta, México también lo puede lograr.

'Definitivamente, es un fenómeno a nivel internacional, ya hay una mujer gobernando Brasil, que es un país con una economía más fuerte que la nuestra, con más población y territorio, y las hay en otros países de América', expuso.

'Yo estoy seguro de que después de Barack Obama, va a gobernar una mujer a Estados Unidos, con republicanos y demócratas se vienen consolidando mujeres para contender por la Presidencia de Estados Unidos', indicó.

'Y si una mujer puede gobernar Estados Unidos y Brasil, con mayor razón una mujer con el bagaje y trayectoria de Josefina Vázquez Mota, puede gobernar México', manifestó.

Destacó que Vázquez Mota es la primera mujer que ha sido secretaria de Educación y de Desarrollo Social, la primera mujer coordinadora de la bancada del PAN en el Congreso de la Unión, 'y sin duda, será la primera mujer Presidenta de México'.

Sheffield coordina a nivel estatal la campaña de Josefina Vázquez, así como una mesa de trabajo con diferentes alcaldes de varias entidades de la República que se han sumado al proyecto.

'Aplaudo el olfato político y me agrada que cada vez más gente se sume públicamente a la campaña de Josefina, quien encabeza un proyecto que va a ganar en lo interno y en lo externo, como lo hizo el presidente Felipe Calderón', enfatizó.

Apuntó que la participación de Carlos Medina Plascencia en este equipo servirá para apuntalar el andamiaje medular que es la plataforma electoral.

'Agarramos a los criminales y los jueces los liberan', se queja Calderón

El presidente reconoció en las preguntas que le hicieron los ciudadanos a través de redes sociales que “hay una distancia entre la verdad real y la verdad legal que perciben los jueces”

CIUDAD DE MÉXICO, 5 de septiembre.- El presidente Felipe Calderón respondió a los usuarios de las redes sociales las preguntas que le enviaron. En una de ellas, el mandatario dijo que estar cansado de "agarrar" criminales y que los jueces los liberen, pues “hay una distancia entre la verdad real y la verdad legal que perciben los jueces”, lamentó.

En la dinámica, Calderón enfatizó que “estamos atacando las finanzas del narco y estamos trabajando para evitar el lavado de dinero”. Además, “los exámenes de control de confianza se están aplicando en todos los niveles”, agregó.

El 1 de septiembre pasado, el presidente entregó al Congreso de la Unión , por medio del secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, su V Informe de Gobierno

Durante la emisión que se transmite por la página de internet de la Presidencia de la República, el mandatario federal responde preguntas que le plantearon mediante el portal de Google.

De acuerdo con la Presidencia de la República, 12 mil 203 personas enviaron 14 mil 290 cuestionamientos y se emitieron 211 mil 166 votos.

Gadafi sigue en 'algún lugar de Libia que los rebeldes no alcanzarán'

Rebeldes libios en un punto de control en una carretera hacia Bani Walid. | Efe

Rebeldes libios en un punto de control en una carretera hacia Bani Walid. | Efe

Efe | Trípoli

El ex hombre fuerte de Libia, el coronel Muamar Gadafi, está "en buen estado de salud y con buen ánimo en algún lugar de su tierra", afirmó su portavoz, Musa Ibrahim.

En declaraciones telefónicas al canal por satélite sirio "Al Rai", Ibrahim subrayó que el que fuera líder del país hasta hace dos semanas no podrá ser encontrado.

"Está en Libia. En una zona inalcanzable para estos grupos sediciosos. Tiene buen ánimo y goza de muy buena salud", agregó el funcionario que fue la voz del régimen hasta que el pasado 20 de agosto las tropas rebeldes asaltaran y tomaran Trípoli.

Ibrahim subrayó, asimismo, que también se encuentra en Libia el hijo más belicoso del dictador huido, Saif el Islam, quien "se mueve de un lugar a otro".

Las autoridades rebeldes libias han señalado en varias ocasiones que están "bastante seguras" de conocer el lugar en el que se esconde el tirano, e insistieron en que su captura y muerte solo es cuestión de tiempo.

Algunos rumores apuntan a que podría hallarse, junto a su hijo Saif al Islam y un puñado de sus fieles, en la provincia de Bani Walid, al sur de Trípoli, asediada desde hace semanas por las fuerzas rebeldes.

Otros le sitúan en la ciudad de Sebha, más al sur de Bani Walid, e incluso en su localidad natal, Sirte, también asediada, aunque los menos sugieren que se halla cerca de la frontera con Argelia, o que incluso habría cruzado a este país, como ha hecho parte de su familia.

En una grabación sonora emitida el pasado 1 de septiembre por el mismo canal sirio, una voz atribuida a Gadafi prometió regresar y lanzar "una larga guerra de guerrillas" para controlar de nuevo el país.

Simulación trae corrupción

Luis González de Alba

La moralina anti-casino está desatada. No parece que un casino haya sido objeto de un criminal incendio provocado, como pudo ser una iglesia, sino que los casinos son lugares que suelen incendiarse de forma espontánea.


Como las fábricas de cohetes para festejar la Independencia que no ocurrió el 15 ni el 16. ¿Las maquinas tragamonedas son explosivas? ¿Las ruletas lanzan flamazos? Porque de otra manera no se entiende la súbita decisión del alcalde de Monterrey en el sentido de que no permitirá abrir ni un casino más. ¿Y por qué no?


Prohibición absoluta de casinos, propone Francisco Labastida ya desorbitado, porque generan adicción, dice. Cierto: como el café, el chocolate, el tabaco, la Internet y FaceBook, además de la tele. Y sin duda el sexo: todo genera adicción. ¿Y?


Con los casinos ocurre igual que con el control de cambios: nos quedamos en que el presidente López Portillo decretó el racionamiento de dólares entre lágrimas. Tan incumplible medida en un país con 3 mil 500 km de frontera con el dólar comenzó a hacer agua al instante.


Nunca se levantó el racionamiento de dólares y ya no existe. De igual forma, los casinos estuvieron prohibidos y un día hubo muchos. Qué bueno. ¿Por qué nuestras autoridades nos cuidan de nosotros mismos y son tan ineptas contra la delincuencia?


Los resultados serán previsibles: prohibir casinos trae casinos ilegales, ni siquiera clandestinos, sino llenos de luces, como en Las Vegas, pero deben pagar sobornos a las autoridades, como es el caso de Jonás Larrazabal, hermano del alcalde de Monterrey, a quien las cámaras de seguridad (remember Bejarano) muestran en el acto de recibir dinero en los casinos.


“Es porque vende queso de Oaxaca y algunos de sus clientes le pagan allí”, afirmó su representante legal a MILENIO TV… Y no le ganó la risa.


Insisto: Los adultos tenemos derecho absoluto sobre nuestros cuerpos, incluido el de matarlo. La despenalización de la droga debe ser total por este motivo, no sólo porque penalizarla es inútil y hasta contraproducente, sino porque no damos derecho al gobierno para decidir por nosotros. Le corresponde poner límites: puedo fumar tabaco, pero no en áreas cerradas donde obligo a los demás a inhalar humo.


De igual forma, hay algo que no podemos olvidar: debido a las circunstancias presentes, la prohibición y las balaceras entre bandas por el dominio de un mercado, el carrujo de mota trae sangre. Yo, consumidor, soy el último eslabón, el motivo de la cadena de crímenes. Asumida esa responsabilidad, compre usted lo que quiera.


Un lector me dice que sería como hacer responsables de la esclavitud en las minas de oro a los novios que intercambian anillos en su matrimonio. Respondo que sí, así es. Un ejemplo más sencillo: el marfil. Quien compra una figurita de marfil debe saber que se está llevando los elefantes a la extinción con el único propósito de cortar sus colmillos.


Se puede responder: no comprar esta belleza no revivirá al elefante de cuyo marfil se labró. Es verdad. Pero si nadie compra esos objetos, la tienda deja de hacer pedidos, los artesanos dejan de comprar colmillos y los cazadores clandestinos, con bodega llena, esperan a vender su stock antes de salir de cacería. No comprar termina la matanza.


Lo mismo ocurre con los abrigos de piel de leopardo y otras especies en peligro: quien los compra participa en la extinción. Los bolsos y zapatos de piel de cocodrilo se fabrican ahora con animales de criadero. No me gustan, pero no le veo objeción. Como no se la veo al pollo de granja ni al rack de cordero.


No soy vegetariano porque la Naturaleza o un Dios creador de infinita maldad nos hizo de tal forma que nos debamos comer los unos a los otros. Nos gustaría ver que la gacela escapa del león, pero no querríamos ver morir de hambre a los cachorritos de león que se quedan sin alimento. El vegetariano debe saber que las plantas perciben la luz y se giran en su busca. A los nopales no les gusta servir de alimento, por eso tienen espinas.


En fin, es tarea del gobierno certificar la seguridad de todo lugar público y la calidad de cuanto se vende. No hacer de papá. Por lo mismo, los casinos y las drogas deben ser reglamentados, no ilegales. La prohibición de casinos no los terminará, sólo va a dejarlos en manos de políticos que cobran cuota por no aplicar la ley.


Y su inseguridad será completa porque los inspectores no pueden aplicar reglamentos a lo que no debe existir.

Protegiendo a Estados Unidos del terrorismo de al-Qaeda con aviones no tripulados


En otro duro golpe a al-Qaeda, la semana pasada el ataque de un avión americano no tripulado en la zona tribal de Waziristán del Norte en Pakistán mató al nuevo número 2 de la organización, Atiyah Abd al-Rahman. El éxito del ataque demuestra la importancia de continuar la campaña de misiles lanzados desde aviones no tripulados a lo largo de la frontera entre Pakistán y Afganistán como piedra angular de la misión para reducir y finalmente derrotar a al Qaeda.

Las autoridades pakistaníes y los medios de comunicación critican con regularidad este tipo de ataque como una violación de la soberanía pakistaní. Pero, es bastante improbable que Estados Unidos ceje en su campaña de aviones no tripulados ya que dicha táctica ha demostrado ser la herramienta más efectiva que tiene Estados Unidos para destruir a la cúpula de al-Qaeda y causar estragos en su capacidad para entrenar y tramar ataques en todo el mundo.

Al-Rahman, ciudadano libio, había ascendido hasta el segundo puesto de al-Qaeda tras la eliminación de Osama bin Laden, el 2 de mayo. Además de servir como el principal enlace con las redes organizativas de al-Qaeda en Irak e Irán, al-Rahman había reforzado la posición de al-Qaeda en Argelia al ayudar a formar al-Qaeda en el Magreb Islámico.

La eliminación de al-Rahman, planificador central de operaciones para la organización, es otra señal de que al-Qaeda se está debilitando. Al-Rahman había dirigido al terrorista americano Bryant Neal Vinas, que ayudó a al-Qaeda en un complot para bombardear el metro de Nueva York en 2009. Al-Rahman también había dirigido atentados terroristas en Europa y además estuvo involucrado en el atentado suicida que mató a siete agentes de la CIA en Afganistán en diciembre de 2009.

Los archivos encontrados en el recinto de Bin Laden en Abbottabad al parecer revelaron que Osama bin Laden y al-Rahman habían hablado sobre tratar de llegar a un acuerdo con las autoridades pakistaníes para que al-Qaeda recibiera protección en Pakistán a cambio de alcanzar un acuerdo para dejar de organizar ataques dentro de Pakistán. Si bien no hay indicios de que se hablara de dicho plan alguna vez con las autoridades pakistaníes, la revelación indica que los operativos de al-Qaeda perciben vulnerabilidades entre los líderes de Pakistán, las cuales pueden explotar en beneficio propio.

Aunque Estados Unidos ha avanzado enormemente contra al-Qaeda en los últimos 18 meses, culminando con la muerte de bin Laden en mayo, no será capaz de terminar la tarea de derrotar por completo a la organización sin la plena cooperación de Pakistán.

Desde hace mucho, las autoridades paquistaníes han estado tolerando a grupos terroristas vinculados con al-Qaeda, lo que a su vez facilita la capacidad de la organización de utilizar Pakistán como una plataforma de lanzamiento para su campaña terrorista internacional. Las autoridades pakistaníes han buscado argüir que se puede “controlar mejor” o “vigilar” a los grupos terroristas si sus agencias de inteligencia mantienen vínculos con ellos. Sin embargo, si estos grupos fueron capaces de proteger al terrorista más buscado del mundo sin el conocimiento del ejército de Pakistán, entonces ¿quién está vigilando a quién?

Como el Grupo de Trabajo Contraterrorista de la Fundación Heritage ha sostenido en su informe del 24 de agosto, las autoridades de Estados Unidos deberían rechazar las afirmaciones de Pakistán de que son incapaces de acabar con los grupos vinculados a al-Qaeda, como Lashkar-e-Taiba que es responsable del ataque terrorista de Mumbai de 2008 y de Harakat-ul-Mujahideen, cuyo líder estuvo en contacto con el mensajero de bin Laden antes del asalto del 2 de mayo.

De hecho, Estados Unidos no debería conformarse con las excusas pakistaníes que buscan evitar un enfrentamiento total con los grupos terroristas y debería en su lugar exigir que Pakistán responda por las actividades de todos los grupos terroristas en su territorio

A pesar de las graves diferencias entre Islamabad y Washington sobre el terrorismo, está en el interés de Estados Unidos mantener su compromiso con los líderes de Pakistán y demostrar el interés de Estados Unidos en el desarrollo de un Pakistán próspero y moderado, libre de la lacra terrorista. Los líderes pakistaníes están cayendo lentamente en la cuenta de lo que cuesta tolerar el terrorismo en su territorio y Estados Unidos debería estar en condiciones de apoyar al estado contra las intenciones de los terroristas.

Un Día del Trabajo sin trabajo


Para 14 millones de ciudadanos desempleados y sus familias, este Día del Trabajo no será feliz. En vez de disfrutar de un día de descanso, están sufriendo una perturbadora tendencia en la economía de Obama: No se crean empleos, el índice de desempleo no ha mejorado y la economía está prácticamente paralizada. Peor aún, el estancamiento del mercado laboral puede estar convirtiéndose en un retroceso.

Y hoy, en Detroit, que en julio tuvo el mayor índice de desempleo de las áreas metropolitanas del país, el presidente Obama va a aparecer con varios presidentes sindicales, incluyendo Richard Trumka de la AFL-CIO, James P. Hoffa de los transportistas Teamsters y Bob King de la UAW, para pregonar su rescate de la industria automovilística y ese plan del que todavía no sabemos nada y que supuestamente va a solucionar la economía.

Tener como fondo a los grandes sindicatos es algo irónico, pero nada sorprendente. El movimiento sindical ha ayudado a la tremenda pérdida de trabajos en la industria manufacturera en Estados Unidos y las exigencias impuestas por el sindicalismo a empresas y gobiernos ayudaron a crear las mismísimas condiciones que llevaron al trágico desempleo en Detroit y en todo el país. Pero son fuertes aliados políticos del presidente —en el último ciclo electoral se gastaron $1,100 millones en cabildeo político— y continúan teniendo un lugar destacado junto al poder.

Sigue de esto que el presidente Obama continúa poniendo los intereses institucionales de los sindicatos por delante del bienestar económico de la nación. Los expertos de Heritage, Rea Hederman y James Sherk, explican que el último ejemplo es el de la Junta Nacional de Relaciones del Trabajo (NLRB) que recientemente promulgó varias decisiones que menoscaban los derechos de empresarios y empleados: elecciones sindicales anticipadas, restringir elecciones con sufragio secreto y una nueva normativa que permite a los sindicatos escoger a su gusto qué trabajadores votarán sobre la sindicalización de su centro de trabajo. Todas estas decisiones están pensadas para facilitar la sindicalización de compañías en las que los trabajadores no sienten gran entusiasmo por los sindicatos.

Los trabajadores del sector privado tienen el derecho, por supuesto, de sindicalizarse. Los directivos tendrán el sindicato que se merezcan. Pero la sindicalización tiene costos económicos, como advierten Sherk y Hederman:

Los sindicatos hacen que los negocios sean menos competitivos y desmotivan la inversión. Esto reduce el crecimiento de empleo. Hay estudios que muestran cómo los empleos bajan entre 5–10% en compañías recién sindicalizadas. Más adelante, el empleo crece entre tres y cuatro puntos porcentuales más lentamente en negocios sindicalizados que en compañías idénticas en todo lo demás pero sin sindicalizar.

Este resultado se puede percibir en lugares como la Ciudad del Motor donde el empleo manufacturero sindicalizado se hunde. Desde 2005, General Motors (GM) eliminó la mitad de su fuerza laboral sindicalizada. En todo el país, el empleo manufacturero sindicalizado cayó un 80% entre 1977 y 2010, mientras que el no sindicalizado disminuyó un 6% en el mismo periodo. Los sindicatos están sintiendo los efectos, perdiendo más de 600,000 miembros solo en 2010. Si los trabajadores están contentos sin un sindicato, el gobierno no debería forzarlos a tener uno.

Sherk explica por qué los sindicatos están en declive:

La afiliación sindical ha caído porque la negociación colectiva tradicional no es atractiva para la mayoría de empleados. Las encuestas muestran que solo uno de cada diez trabajadores no sindicalizados quiere hacerlo. Esto tiene sentido: en el competitivo sector privado, los sindicatos pueden hacer poco por aumentar los sueldos de sus miembros. Adicionalmente, a la mayoría de los trabajadores les gustan sus empleos y creen que están en el mismo bando que los empresarios.

Afortunadamente, los grandes sindicatos no tienen por qué ser la única alternativa. Los trabajadores quieren tener voz en el lugar de trabajo pero son cada vez más conscientes de las limitaciones de los sindicatos. En el sector privado los sindicatos tienen poco poder para elevar los salarios de sus miembros mientras que los empleadores han aprendido que respetar a sus empleados es beneficioso para el negocio. Por eso la abrumadora mayoría de trabajadores dicen estar satisfechos con sus empleos y sus jefes.

No obstante, los sindicatos no se van a dar por vencidos sin pelear. Por eso están cabildeando a la administración Obama para que proteja sus intereses. Desafortunadamente, el presidente Obama es condescendiente con los sindicatos, sea cambiando las reglas de juego para hacer más fácil la sindicalización o impidiendo que los empresarios privados puedan establecerse en estados con Derecho al Trabajo —es lo que NRLB está haciendo con Boeing en el caso de Carolina del Sur— sea presionando para que haya más gasto público en proyectos de infraestructura que emplean principalmente a miembros sindicalizados (mientras deja abandonada al resto de la economía).

Los ciudadanos están padeciendo las consecuencias de la decisión del presidente de satisfacer a los sindicatos antes que reducir el desempleo, todo ello mientras nos llegan más señales de que tenemos un mercado laboral hundiéndose que de estar en una recuperación. Hay cosas que el Congreso y el presidente pueden y deberían hacer para mejorar el clima empresarial, por ejemplo, derogar Obamacare, abrir las puertas a la producción de energía doméstica, impedir la regulación perjudicial, aprobar los acuerdos de libre comercio pendientes y ponerle freno a la NLRB. El Día del Trabajo de 2012 puede ser mejor que el de este año, pero para eso el Congreso y el presidente deberán elegir el camino correcto que nos ayude a llegar allí.

¿La Batalla? ¡Eso es la Guerra!

AMÉRICA, 70-30

Por Mario Noya

Pese a la traducción infame, el subtítulo mendaz y el exceso retórico del prologuista Gringrich, La batalla. El nuevo ideario del liberalismo político, de Arthur C. Brooks, es un buen libro; "un auténtico alegato en favor del libre mercado, de la libertad de empresa y de la libertad individual", que dice el otro prologuista, José María Aznar.

La traducción es infame porque, si el Servicio Andaluz de Salud no me contradice, Elie Wiesel sigue siendo un señor, para nada "la superviviente del Holocausto y escritora" de que se nos habla aquí (p. 94). Y porque seguro que Brooks, por muy casado que esté con una catalana, en el original no utilizó la expresión "egoísmo pesetero" (p. 129); por no hablar de esta frasecita, que de todas formas hará las delicias de César Vidal: "La mayor parte de los estadounidenses simpatizan con los protestantes del Tea Party" (p. 167). Son sólo tres perlas, pero el libro entero es un vivero. En cuanto al subtítulo, "El nuevo ideario del liberalismo político", es mendaz porque Brooks, de hecho, lo que pide, exige a los conservadores norteamericanos es que vuelvan a enarbolar las banderas tradicionales de su ideario, que en buena medida coinciden con las del liberalismo clásico: menos impuestos, menos pero más eficiente Estado, más libertad para los ciudadanos; reivindicación del patriotismo, defensa de la familia y de la vida. Por lo que hace a Newt Gingrich, el Guti de los republicanos, se pasa de frenada cuando dice que este notable texto es "tan importante" para la generación actual como lo fue el Camino de servidumbre del maestro Hayek para la de Reagan y Thatcher (p. 21). Pero, repito, es un buen libro, lo que dijo Aznar en su prólogo, donde saca pecho de su España y carga contra la de Zetaparo. Un libro escrito para americanos pero del que también los españoles podemos sacar lecciones de provecho... y motivos para alimentar nuestros temores:

España se halla –para ser franco– en proceso de perder a toda una generación de ciudadanos productivos. No importa lo generosa que sea la red de seguridad social –y soy consciente de que hoy en día en España no es demasiado espléndida–, nadie conseguirá convencerme, a mí o a cualquier otra persona sensata, de que la situación actual no es ni más ni menos que una catástrofe (p. 35).

***

La Batalla es la guerra que pide, exige Brooks –presidente del muy influyente American Enterprise Institute– que dé el Setenta para poner en su sitio al Treinta. El Setenta es el 70%, la inmensa mayoría de los norteamericanos, o sea, patriotas que creen que su país es verdaderamente la Tierra de los Libres y que el Estado, cuando se sale de sus cometidos de velar por la seguridad de la ciudadanía, administrar justicia y fijar el marco en que se producen las relaciones sociales, lejos de ser la solución es el Gran Problema. El Treinta, ese minoritario 30%, remite a Obama y sus mariachis en los medios, las universidades y el mundo del espectáculo, que recelan o directamente abominan del excepcionalismo americano y quisieran que el suyo fuera un país así como europeo, marinado en estatismo socialdemócrata, buenista y sobrado, tan estupendo. "El progreso natural de las cosas es que la libertad ceda y el Estado gane terreno", constató Jefferson. Al Setenta, tal constatación le sienta como un tiro; los del Treinta piden otra ronda y pagan con dinero ajeno: la redistribución era esto.

"Existe un desacuerdo fundamental en cuanto al futuro de Estados Unidos", resume Gingrich; "entre la minoría socialista y redistribucionista (la coalición del 30 por ciento) y la aplastante mayoría partidaria de la libre empresa y de la ética del trabajo y orientada hacia el aprovechamiento de las oportunidades (la mayoría del 70 por ciento)" (p. 19). Los porcentajes no están tomados al tuntún, sino por decantación de los resultados que suelen arrojar las encuestas cuando a los yanquis se les pregunta por este tipo de cosas. "Los datos muestran una pauta clara y constante –quien sintetiza ahora es el propio Brooks–: el 70 por ciento de los norteamericanos apoya el sistema de la libre empresa y no respalda el Gran Gobierno" (p. 53).

Ocurre que los americanos son una cosa y el establishment, otra bien distinta. La Academia, los medios, Hollywood (y buena parte de la alegre muchachada) son abracadabrantemente progres. Y encima desde 2008 tienen en la Casa Blanca a uno de los suyos. "Obama ha defendido que ya es hora de que Estados Unidos se mueva en la dirección de una democracia social de estilo europeo" (p. 23). Y en ello está. Gracias, que no pese, a la crisis.

El [ex]jefe de gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emanuel [actualmente alcalde de Chicago], lo resumió mejor: "Nunca permitas que una crisis grave se desperdicie. Lo que quiero decir con eso es que es un trance para hacer cosas que no podías hacer antes". La crisis económica constituyó una oportunidad de oro para que la coalición del 30 por ciento rehiciera Estados Unidos a su propia imagen (pp. 72-73).

Pero Estados Unidos no se deja, como bien ha podido comprobar Obama, que el año pasado, en las elecciones de mitad de mandato, se pegó un batacazo de los que hacen época. Que ha sudado sangre para sacar adelante su contestadísima reforma sanitaria. Y que, qué cosas, ha dado vida a una derecha en horas muy bajas hasta su llegada a la Presidencia: ahí está el Tea Party (por el Motín del Té, sí, pero también y sobre todo porque están hartos de que les esquilmen en el presente acojonante: Taxed Enough Already), vilipendiado aquí y allí por los medios pero al que el 70% de los americanos, según un sondeo de Fox News-Opinion Dynamics (febrero de 2010), considera "un grupo formal de gente que cree que el gobierno [= Estado] es demasiado grande y que los impuestos son demasiado altos"; un grupo de gente que "debería ser tomado en serio". En cambio, para el otro 30% son un montón de marginales con "ideas de extrema derecha (...) que no debería ser tomado en serio". Setenta-treinta, ya ven.

***

¿Qué tiene que hacer la derecha americana para ganar la Batalla que es una guerra cultural con todas las letras? Pues ganar elecciones, sí, pero sobre todo defender sus posiciones, no ceder al miedo como en las presidenciales de 2008 y atar en corto a sus representantes, pues a las primeras de cambio pueden convertirse en unos traidores de tomo y lomo. Conviene no olvidarlo: Obama no ha inventado nada. Obama es un acelerador. Obama potencia, agranda (Supersize me!), ahonda las heridas abiertas por otros, Bush el primero. Bush, del que Obama quería apartarse como de la peste y resulta que, en punto a despilfarro, gasto estupefaciente, los salvajes salvatajes, fue quien abrió la espita: la Medicare Modernization Act de 2003 representaba un coste para el contribuyente de 593.000 millones de dólares entre 2004 y 2013; "el presidente Bush firmó proyectos de ley de gasto que contenían más de 55.000 partidas especiales" (p. 68); "hay un estudio que muestra que los costes en reglamentación social y económica se dispararon un asombroso 60 por ciento bajo el gobierno de Bush" (p. 93). En definitiva:

Los republicanos, que en los viejos tiempos consideraban la disciplina en el gasto como un valor fundamental, han sido tan responsables del crecimiento del gobierno [= Estado] en los últimos años como los demócratas. "Perfeccionamos el proceso", llegó a admitir un miembro republicano de la Cámara al referirse al gasto abusivo durante la época en la que su partido tuvo la mayoría en el Congreso (p. 69).

"Tenemos que permitir que la gente triunfe y que la gente fracase" (pág. 44). Volver a poner en valor la Libertad frente a la seguridad del Estado-padrote, pachorra y parásita, que acaba por no ser tal sino todo lo contrario, la intemperie, el colapso, un potentísmo generador de resentimiento y envidia que hipoteca (¡qué paginas sobre las hipotecas, por cierto, 124 y siguientes! ¡Especialmente recomendables para los veneradores de la dación en pago!) el futuro de las generaciones presentes y venideras: es lo que tiene ser so-li-da-rio.

"Ahora todos somos socialistas", tituló Newsweek en febrero de 2009. Brooks no es Lola Flores, así que no replica con uno de sus míticos "¡Ni lo quiera Dios!", pero su razonada prevención es –casi– igual de contundente:

"En muchos sentidos, nuestra economía ya parece una de las europeas –concluía la revista–. A medida que vaya creciendo la generación del baby boom y que se vaya incrementando el gasto, nos volveremos aún más franceses". Al decir "más franceses", Newsweek no se refería a las baguettes y al buen vino. Hablaba de la Francia de la gran burocracia, los sindicatos poderosos, los impuestos excesivos, el desempleo alto y el sector público floreciente (p. 79).

No le gusta ese cuadro hiperrealista a Brooks, miembro señero del Club de los Setenta. Por eso pide a sus semejantes que se pongan manos a la obra para impedirlo. Invocando el pretérito perfecto de los Padres Fundadores (Jefferson), el pasado reciente de Ronald Reagan y el presente que ya está aquí, yes we can!, al habla Scott Brown, senador republicano por el muy progre estado de Massachusetts en sustitución del aún más progre Ted Kennedy:

"¿Qué es lo que hizo grande a Estados Unidos? Los mercados libres, la libre empresa (...) Así es como vamos a hacerlo, no incrementando el gobierno [= Estado]" (p. 171).

So be it. Que así sea. Pero cualquiera se fía. Que son políticos y estamos en crisis –vuelvan a Jefferson–. La eterna vigilancia. "Necesitamos líderes comprometidos con la fuente de nuestra prosperidad y los cimientos de nuestra cultura" (p. 204). Y una sociedad dispuesta a dar la Batalla contra el Ogro Filantrópico devenido Conan el Destructor:

Estamos hablando (...) de una lucha que ocupará los próximos cien años de la cultura estadounidense, y eso, en un país que ya es rico, no tiene que ver con el dinero. Si no somos capaces de ver que la libertad, la oportunidad y el carácter emprendedor son mucho más que dinero, deberíamos avergonzarnos. No merecemos vencer en esta batalla.

[...]

[El de libre empresa], más que ningún otro sistema, capacita a las personas para que consigan triunfar y, de ese modo, logren la felicidad. Por esa razón, no es tan sólo una alternativa económica, sino un imperativo moral. No es tan sólo el sistema más eficiente, sino el más limpio y el más justo (pp. 126-130).

Qué lástima que aquí en España la Batalla de Brooks & Co. nos suene a La guerra de los mundos.

Los dictadores más excéntricos (II)

robo de fetos, coronaciones...

Coronaciones napoleónicas en mitad del desierto, matanzas de niños, canibalismo...y mucho lujo. Estos son algunos de los dictadores más excéntricos del planeta


bárbara ayuso

Cómo reseñábamos anteriormente entre los numerosos dictadores que han desangrado -y desangran- este siglo, se aprecian sin demasiado esfuerzo idénticas perversiones y crímenes contra sus súbditos. Además prácticas atroces, como el canibalismo o el genocidio, no existe un sátrapa que se resista a los placeres del lujo más obsceno y la enfermiza predilección por las excentricidades. De nuevo, recogemos algunos -aunque no todos- de esos perversos seres que combinan la necesidad compulsiva de atesorar riquezas con el tenebroso placer de derramar sangre.

Nicolas Ceaucescu (tirano rumano de 1965-1989)

Durante casi un cuarto de siglo los rumanos sólo fueron dueños de su terror y su hambre. Ni siquiera sus embriones les pertenecían. Porque vivir en la Rumanía de Ceaucescu suponía cumplir con las imposiciones de una mente enferma, que implantó, entre otras vilezas, la Ley de Continuidad Nacional que obligó a las mujeres a tener un mínimo de cuatro hijos por 'deber patriótico'. "El feto es propiedad de toda la sociedad. Cualquiera que evite tener hijos es un desertor", rezaba la ley. Las milicias comunistas se convirtieron en una macabra 'Policía menstrual' que ajusticiaba a quienes no contribuyeran al crecimiento demográfico. Los anticonceptivos quedaron prohibidos, y en torno a 10.000 mujeres murieron en abortos clandestinos, asfixiadas por la terrible hambruna con la que el dictador valaco pagaba la abultada deuda exterior. El tirano exportó todos los alimentos producidos en el país, condenando a sus súbditos a una penuria que Rumanía no había conocido ni siquiera en la Primera Guerra Mundial.

Nada mejor había que esperarse del dictador rumano, admirador confeso del sanguinario Príncipe Vlad -alias el Conde Drácula-, por mucha complacencia que Occidente mostrase con él en los inicios de su satrapía. Con la Securitate velando por la asfixia continua de su masa de súbditos hambrientos, Caucescu y su esposa tuvieron vía libre para dar rienda suelta a los más estomagantes delirios de grandeza.

El líder comunista, profundamente antimonárquico, mandó construirse un lujoso cetro, y se autonombró 'Genio de los Cárpatos'; exacerbando su megalomanía con centenares de efigies por todo el país, amparándose en que "un hombre como yo nace cada quinientos años".

En este tenebroso reinado del terror tuvo un papel nada desdeñable Elena, la esposa del dictador, que inoculó el virus del sida a niños para, según aseguraba, dar con la cura de la afección. Analfabeta hasta la médula, fue nombrada miembro de la Academia de las Ciencias de Nueva York y el Instituto Real de Química, erigiéndose en autoridad intelectual y moral del país. Estos dos grandes egos construyeron un lujoso alojamiento a la altura de su paranoia: el Palacio de de Primavera de Bucarest, al que bautizaron con un nombre grotescamente burlón, Palacio del Pueblo. Una mastodóntica y horripilante construcción a la que sólo el Pentágono superaba en extensión. En sus tenebrosas estancias -con grifería de oro- acumularon durante años las más obscenas riquezas, que, tras su caída, nadie quiso quedarse. Los 9.000 trajes que Ceaucescu estrenó cada día durante su tiranía acabaron en una leprosería; irónico destino para la vestimenta de un monstruo que soñó con ser emperador, y que sólo consiguió emularlos al final de sus días: en el patíbulo. "¡La historia me vengará!", gritó, antes de ser fusilado.

Leónidas Trujillo (Dictador de la República Dominicana de de 1930 a 1938 y de 1942 a 1952)

"Dios en el cielo, Trujillo en la Tierra". Esta breve sentencia podría sintetizar el espíritu de los años de horror que vivieron los dominicanos, un auténtico descenso a los más tenebrosos abismos de la maldad humana. La tierra era el feudo particular de Leónidas Trujillo, un paraíso privado el que perpetró toda clase de genocidios y masacres como el Benemérito de la Patria, Generalísimo, Benefactor, Mejor Presidente de la Historia y Caudillo por la gracia de Dios que era. El tirano disfrutaba haciendo gala de su honda perversidad, rayana en la locura: cuando mandó asesinar a 30.000 haitianos, impuso que se hiciera a machetazos. Como dijo, ni siquiera merecían el gasto de munición. Un desprecio hacia la humanidad que quedó patente en un sinfín de tropelías.

Porque Trujillo sólo amaba a Trujillo, y nada era suficiente para venerar su figura. Con el dinero de socorro que la Cruz Roja envió para reconstruir los daños del destructor Huracán San Zenón, el dictador caribeño construyó Ciudad Trujillo sobre la destartalada Santo Domingo. La guinda de la extravagancia fue que todas las calles , estadios, edificios, y demás lugares de la urbe fueron bautizas con cualquiera de sus numerosos títulos y nombres de su familia.

Histriónico hasta en el vestir, El Jefe era dueño de las vidas de todos los dominicanos, las que usó para satisfacer sus perversas predilecciones. Se erigió como 'padrino y compadre cristiano' de todas las bodas y bautizos que se celebraban, para contraer una deuda con cada familia que no tardaba en cobrarse. La pesadilla medieval del 'derecho de pernada' regresó renombrada como 'requerimientos tributarios'; a través de los que hacía acopio de jóvenes mujeres, instrumentos sexuales de sus más enfermizas intenciones, y también las de sus adláteres.

Para celebrar sus 25 años de reinado y 'coronar' a sus hijos, gastó 30 millones de dólares -un tercio del presupuesto anual de todo el país- en una faustuosa fiesta: la "Feria de la paz y Confraternidad del Mundo Libre". Con un cetro y una corona de oro, su hija fue nombrada Reina Angelita I, y su hijo Ramfis, de tres años, Coronel del Ejército. Sólo una más de las estremecedoras hazañas perpetradas por 'nuestro hijo de puta'.

Ferdinand Marcos (Dictador de Filipinas de 1965 a 1986)

La sombría historia de Ferdinand Marcos nada tiene que envidiar a la de muchos de sus compañeros de esta lista, ya que iguala -cuándo no supera- sus cotas de megalomanía y su criminalidad. En su satrapía no faltaron las esculturas en piedra de su rostro, ni el aluvión de retratos que presidían cada estancia en todo el país. Pero los miles de filipinos torturados, secuestrados, ejecutados salvajemente, o simplemente 'desparecidos' durante los 30 años del régimen represor han sido rápidamente olvidados. Y es que la figura de Imelda Marcos, lo eclipsó todo.

Su codicia e inteligencia le permitió pasar de ser una Primera Dama en la sombra, a una auténtica consorte de la dictadura, convirtiendo el mandato de los Marcos en una Dictadura Conyugal. Y todo por una infidelidad. Imelda no pudo aprovechar con más tino la carambola que le proporcionó una actriz despechada, que hizo público su affair con el tirano filipino cuando su relación acabó. La divulgación de las grabaciones que probaban los escarceos le brindó a Imelda el papel de la esposa doliente y humillada; simpatías que aprovechó para ir adquiriendo cotas de poder, hasta acabar casi centralizándolo en sus manos. Comenzó entonces la vida estrafalaria y lujosa de la tirana filipina, que gastó la fortuna amasada por su marido -a costa de esquilmar a la población- en lujosos jets, en los que recorría las más lujosas tiendas de todos los países del mundo.

Nada satisfacía sus caprichos. Los años que Imelda vagabundeó por el planeta haciendo acopio de zapatos y demás frusilerías, le costaron a los filipinos 684 millones de dólares; cifra que aún dejó insatisfecha a la insaciable Imelda. El matrimonio siguió adquiriendo lujosos edificios y comercios por todo el globo: compró el edificio Crown de la Quinta Avenida de Nueva York, el centro comercial Herald, casas y mansiones en Miami y California...El PIB per cápita de los filipinos -570 euros anuales- descendía a la misma vertiginosa velocidad que aumentaba el joyero de la Mariposa de Hierro, así como su zapatero, que la catapultó a la fama mundial: llegó a tener más de 3.000 pares. De los 10.000 millones de dólares que el clan amasó mientras subyugaba a su población, poco se sabe. Para siempre quedará la frase pronunciada por Imelda, cuando regresó a la política tras la muerte de su marido: "Ganemos o perdamos, nos vamos de compras después de las elecciones". Y después, pasará a la Historia como siempre quiso: "Mi nombre aparecerá en el diccionario algún día. Usarán la expresión 'imeldífico', que querrá decir 'extravagancia ostentosa".

Jean-Bedel Bokassa (Tirano de África Central de 1966 a 1979)

Jean-Bedel Bokassa quería ser Napoleón. Quería un imperio, un palacio, súbditos, riquezas y muchas mujeres. Pero él era un simple congoleño, hijo de un líder tribal de escasa trascendencia. El Ejército le brindó la forma de escalar posiciones, y su ansia de poder hizo el resto: primero usó a su primo, el presidente David Dacko, para ascender a coronel y jefe personal de las Fuerzas Armadas. Y después, un golpe de Estado.

Bokassa no fue de esa clase de dictadores que tratan de enmascarar en los albores de sus tiranías sus verdaderas intenciones. No jugó a ser líder de ninguna etnia, ni a hacer promesas al resto de su población. Bokassa sabía lo que quería y el límite era el cielo: abolió la Constitución, se proclamó Mariscal y después presidente vitalicio. Cuando Gadafi le propuso cambiarse el nombre y convertirse al Islam para ganar apoyo económico, no titubeó.

Napoleón habría querido para sí mismo una ceremonia de coronación como la que el tirano centroafricano pergeñó: de un día para otro, proclamó de la nada el imperio centroafricano, se convirtió al catolicismo y se coronó como Emperador Bokassa I en unos fastos que superaron los 22 millones de dólares, y merecen capítulo aparte.

El tirano pidió a Pablo VI que oficiara la ceremonia -para emular la coronación del emperador francés en París- a lo que el Vaticano se negó. Aún así, él cambió el nombre a la catedral de Bangui, llamándola 'Notre Dame'; espacio que pronto se quedó pequeño para un acto de esas dimensiones. Bokassa acabó empleando un estadio deportivo, que disfrazó como un Palacio del siglo XVIII. Los trajes que lucieron él y su decimoquinta esposa fueron confeccionados por un descendiente de los bordadores que vistieron a Napoleón, que engarzaron 800.000 perlas en el traje de él y un millón de perlas de oro en el de ella. Ocho caballos blancos, traídos desde Normandía, tiraban de las carrozas que les transportaron hasta el falso Palacio, donde un trono en forma de águila imperial bañado en oro esperaba recibir al Emperador sobrevenido. Delegaciones de todos los países -incluida España- acudieron a esta extravagante fiesta, aunque ninguno apoyó a Bokassa como lo hizo Francia, prácticamente hasta el último día de su sanguinario mandato. El país europeo proporcionó a este embuste de celebración todo cuanto el Napoleón negro quiso: cascos de metal y petos para la guardia imperial, toneladas de comida, vino, fuegos artificiales, 60 Mercedes-Benz...y lo más valioso de todo: la defensa ante las críticas de algunos sectores de la comunidad internacional, a los que acusaban de racismo si criticaban la fastuosidad de una ceremonia en un país poblado por millones de hambrientos.

A cambio, el tirano del África negra compraba el beneplácito galo mediante diamantes, que regalaba con fruición al presidente Giscard D'Estaing, que se declaraba "amigo y miembro" de la familia Bokassa. Precisamente, una de las millones de aberraciones que se jactaba de practicar se conoció gracias al ministro de Cooperación francés, Robert Galley. En un banquete estatal, Bokassa le confesó al galo: "No se han dado cuenta, pero acaban de comer carne humana". Sí, el Emperador era un caníbal que comía la carne de sus víctimas. También un genocida, y un enfermo que disfrutaba con crímenes sanguinolientos, que suponen un auténtico compendio de la atrocidad: encarceló a 100 estudiantes porque se quejaron de los uniformes de su colegio; y cuando acudió a verlos a la prisión y estos le gritaron 'Muera el emperador', vociferó: "Sois vosotros los que vais a morir". Los liquidó a balazos. Aún hoy, algunos de los 50 hijos que tuvo tratan de reconstruir su imperio del terror.

Teodoro Obiang Nguema (Dictador de Guinea Ecuatorial desde 1979)

Teodoro Obiang no es el dictador más longevo, ni el que más muertos lleva a sus espaldas. Tampoco es el que más titulares acapara, ni el que más documentales ha protagonizado alertando sobre su despiadada dictadura. Pero sí es el tirano que duerme con más placidez, consciente de que su atroz dictadura verá su final sólo cuando él se canse de atropellar a los guineanos. Son los beneficios de ser la satrapía más vilipendiada de África. Y es que, el hombre que castiga con la muerte a todo aquél que incurra en el delito de 'descontento con el presidente' sabe que no tiene nada que temer. El océano de petróleo sobre el que flota Guinea le regala carta blanca para sus crímenes, que no tiene que preocuparse en esconder ni maquillar.

Obiang fue un digno heredero de la política sangrienta de su tío, Francisco Macías, al que apartó del poder para imponer su propio imperio del terror. Sus inicios como asesino son precoces, apenas unos días después del derrocamiento llevó a cabo el llamado "baile de los malditos", una ejecución pública de funcionarios que se opusieron a su mandato. A esta le siguieron muchas más: el 'Baile de Mökom", los asesinatos de la cárcel de Black Beach... Sabedor de sus instintos homicidas, el tirano incluyó un artículo en la Constitución destinada a blindar su impunidad: "El presidente de la República no podrá ser perseguido, juzgado ni declarar como testigo antes, durante, y después de su mandato". Et voilá. Por supuesto, la norma fue refrendada en los comicios, que ganó con un 99,8% de los votos, como acostumbra. En una única ocasión perdió unas elecciones, pero tampoco fue óbice para seguir atrincherado en el poder: las declaró nulas, y de ahí en adelante ha vencido todos las convocatorias a las que se ha presentado con más votos que votantes hay en todo el país. La mermada oposición ha dejado de luchar contra lo absurdo.

El tirano africano sólo teme a los espíritus, y se sobrecoge al pensar que puedan acabar con él de la misma manera que lo hicieron con su tío, eximiéndose así de toda responsabilidad . Por ello rinde tributo a todas las prácticas ancestrales de bujería y magia negra del país, practicando incluso asesinatos rituales con los que intimida a la población.

En lo personal, Obiang aficiona coleccionar esposas, y también amantes ; mujeres de las que se encapricha y consigue al instante, aunque para ello tenga que acabar con su marido, como en el caso de Isabel Eraúl. En lo oficial, el tirano está casado con cinco mujeres, una por cada etnia del país.

Obiang lleva la vida disoluta y lujosa que llevaría cualquier magnate del petróleo; o cualquier tirano que ha arrastrado a su país a las cotas más repugnantes de pobreza - viven con menos de un dólar al día- y a encabezar ella ránking de los países más corruptos del mundo. Pero ni su flota de yates, sus mansiones en el extranjero, o la opulencia de su residencia son los hechos que más indignan a los ecuatoguineanos: las máximas cotas de descontento se producen cada vez que mandatarios extranjeros visitan el país. En la última, el pasado año, Obiang construyó todo un complejo para celebrar la Cumbre de la Unión Africana, convirtiendo Malabo en un escaparate de la riqueza y el despilfarro. Palacios, villas independientes, campos de golf...todo una mini-ciudad con réplica de la Torre Eiffel incluida para los mandatarios árabes que acudieron a la cita. El padre Obiang ya ultima la cesión de su legado a Teodorín, su hijo, cuya residencia oscila en el yate del número dos de Microsoft, Paul Allen -que alquila por 400.000 dólares diarios- y sus fiestas en la mansión de California.

El mercado está ganando la partida del euro a Trichet

CLAVES DEL NUEVO DESPLOME

Las bolsas sufren una nueva jornada de pánico. Las dudas sobre Grecia, la derrota electoral de Merkel y el riesgo de recesión golpean a la zona euro.

M. Llamas

Ni las compras de deuda por parte del Banco Central Europeo (BCE) ni la prohibición de cortos en las bolsas de algunos países europeos están evitando una nueva jornada de desplomes bursátiles en la zona euro, tal y como avanzó Libre Mercado. Y es que, ambas medidas no son más que meros parches para tratar de atenuar los efectos, que no las causas, de la crisis de deuda europea. Los problemas estructurales que sufre la arquitectura monetaria siguen presentes y la ausencia de soluciones acentúa el estado de pánico que viven las bolsas.

Los principales índices europeos han abierto este lunes con importantes caídas, y la prima de riesgo de los países periféricos ha aumentado de forma sustancial. ¿Qué ha pasado? Desde el pasado viernes han acontecido tres factores que están siendo tenidos muy en cuenta por los inversores: las crecientes dudas sobre Grecia y su posible quiebra desordenada; la histórica derrota electoral de Merkel en uno de sus bastiones; y las nuevas señales de recesión global, especialmente en Europa.

Los ingredientes que conforman este cóctel explosivo están ganando la batalla al BCE, cuya compra de deuda española e italiana desde el pasado agosto apenas logró atenuar durante tres semanas la tensión que registra el mercado de bonos soberanos. Así, el Western Europe Sovereign Index, que mide el riesgo de la deuda pública en los grandes países del continente, alcanza ya los 320 puntos básicos, un nuevo máximo histórico.

Quiebra de Grecia

De entre todos los países afectados, destaca el caso de Grecia. La rentabilidad de sus bonos a un año superó el 70%, mientras que la de su deuda a dos años rebasó el 47%, un nuevo máximo histórico. Todo ello indica que los inversores están descontando ya una quiebra desordenada del país heleno, más allá del default suave que prevé el segundo plan de rescate internacional aprobado formalmente el pasado julio.

No son los únicos. Un economista del propio Fondo Monetario Internacional (FMI) señalaba lo siguiente el pasado viernes: "Espero una drástica quiebra definitivamente antes de marzo, tal vez este mismo año [...] Las posibilidades de un segundo programa de rescate son escasas".

Y es que, los últimos datos sobre Grecia no llaman al optimismo, más bien al contrario. Por un lado, el ministro de Finanzas heleno, Evangelos Venizelos, asumió el viernes que Grecia incumplirá el objetivo de reducción del déficit para 2011, uno de los compromisos clave que impone el plan de rescate. De hecho, Atenas avanzó que no aplicará más medidas de austeridad. Venizelos afirmó que el PIB se contraerá alrededor del 5 % este año -frente al 3,8 % previsto- y el empeoramiento de la coyuntura impedirá alcanzar el objetivo de reducción del déficit, fijado en el 7,6% desde el 10,5% de 2010.

Por otro lado, los inspectores de la Comisión Europea, del BCE y el FMI abandonaron Grecia el pasado viernes, antes de tiempo, disparando los rumores acerca de una ruptura de las relaciones entre Atenas y las autoridades internacionales. Esta noticia alimentó la caída de las bolsas en toda Europa y la subida de la prima de riesgo en España e Italia vivida a finales de la semana pasada.

Además, todo ello acontece en medio de la negociación que mantiene el Gobierno heleno con los inversores privados para efectuar el canje de bonos. En principio, el próximo 9 de septiembre se conocerá la propuesta de canje de deuda helena. Atenas quiere que el 90% de los bonos susceptibles de canje -deuda con vencimiento a 2020, exceptuando el papel en manos del BCE- entren en el programa. Aún está por ver si existirá acuerdo. Si a ello se suma la problemática del colateral que exige Finlandia y otros países para seguir prestando a Grecia, la situación está al límite, y el tiempo se agota.

El papel de Alemania

Ante tal situación, la posición de Merkel es algo más que delicada. Sus socios de Gobierno alertaron de que "no pueden aceptar la incapacidad o la desgana" de Grecia para reducir el déficit.

En concreto, el secretario general del Partido Liberal Demócrata (FDP), Christian Lindner, advirtió el sábado de que el aplazamiento de las negociaciones de la troika –Comisión, BCE y FMI- con Atenas para desbloquear un nuevo tramo del rescate a cambio de ajustes supone una amenaza para la moneda única, y pone en peligro la solidaridad europea.

La cuestión es que, independientemente de lo que suceda con Grecia, Merkel se enfrenta a un rechazo frontal en el seno de su Gobierno a mantener la actual política de rescates indiscriminados. Sus aliados políticos se oponen a la compra de bonos del BCE, al aumento del Fondo de rescate europeo y a la creación de los eurobonos. En este sentido, septiembre será un mes clave no sólo para el euro sino para la propia Merkel.

Y las reticencias no sólo son políticas sino también populares. Dos tercios de los alemanes se opone al rescate ideado por su canciller, y ello se está demostrando en las continuas derrotas que está cosechando su partido (CDU) en distintas elecciones regionales, la última este mismo domingo.

Por otro lado, el Gobierno italiano también parece estar dando marcha atrás a las medidas de ajuste anunciadas tras la intervención del BCE en su mercado de deuda pública. Una nueva señal de riesgo para los inversores: la probabilidad de impago en deuda periférica se mantiene en máximos, segun muestra el mercado de credit default swaps (CDS), un seguro para cubrir inversiones en caso de quiebra.

El impacto sobre la banca

El problema es que el creciente riesgo que se percibe en los bonos de los países periféricos amenaza a la propia banca, muy expuesta a la deuda de los denominados PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España). La semana pasada saltaba la liebre tras conocerse que algunas entidades francesas habían trampeado el valor de los bonos griegos acumulados en su balance.

Este lunes es el presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann, el que lanza nuevas señales de alerta, tras considerar que las actuales turbulencias que atraviesa el sector financiero guardan semejanzas con la crisis sufrida en 2008 tras el colapso de Lehman Brothers. Según Ackermann, "muchas entidades europeas no sobrevivirían en el caso de tener que reevaluar sus carteras de deuda soberana a precios de mercado".

Algunos bancos han perdido más de un tercio de su valor de mercado y apuntó que esta "nueva normalidad" del sector financiero se caracteriza por la volatilidad y la incertidumbre. Aunque la banca europea se encuentra ahora mucho mejor capitalizada que en 2008 y es menos dependiente de la financiación a corto plazo, las entidades aún "no han proporcionado respuestas convincentes a la crisis". El riesgo de impago de la banca europea se mantiene en niveles máximos, tal y como muestra sus CDS.

Esta tensión ha llegado a secar nuevamente el mercado interbancario de la zona euro, en donde los bancos se prestan dinero entre sí. Prefieren depositar su dinero en el BCE antes que prestarlo a otra entidad. En concreto, los bancos comerciales de la zona euro depositaron el pasado viernes un total de 151.097 millones de euros en el BCE, la cifra más alta registrada desde agosto de 2010.

La facilidad de depósito del BCE remunera el dinero depositado diariamente por los bancos de la eurozona al 0,75%, muy por debajo del 1,50% del precio oficial del dinero, lo que constata una creciente desconfianza entre los bancos, que optan por la mayor seguridad del banco central en vez de prestarse entre ellos y obtener un mayor rendimiento.

El nerviosismo de Trichet y el riesgo de recesión

La ausencia de soluciones a la crisis de deuda está disparando el nerviosismo existente en el seno del organismo emisor. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, consideró este lunes "absolutamente necesario" que los gobiernos de la eurozona apliquen de manera "inmediata" las reformas pactadas por el Eurogrupo el pasado 21 de julio.

Por último, en nada ayuda las nuevas señales de debilidad económica en la zona euro. El riesgo de recesión es creciente, tanto a nivel global -según el FMI-, como a nivel comunitario, especialmente entre los países periféricos.

Tijuana: en la sombra del cartel

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Emilio Sn Pedro
Emilio San Pedro
Enviado especial de BBC Mundo a Tijuana

La ciudad fronteriza de Tijuana es uno de los focos centrales en la guerra contra el narco que libra el gobierno mexicano.

Centro de Tijuana (Foto: Emilio San Pedro)
Se estima que en la ciudad de Tijuana hay unos 200.000 drogadictos, la mayor cantidad per cápita en nuestro país
Víctor Clark Alfaro, activista de derechos humanos
Y salta a la vista: durante mi visita a la ciudad, percibo la continua presencia de las autoridades en las calles y, en particular, las tropas militares que patrullan los barrios en vehículos blindados.

Esos soldados forman parte de las 25.000 tropas que el presidente Felipe Calderón desplegó a lo largo del país a partir de 2006 para combatir a los poderosos carteles del narcotráfico, que controlan el flujo de drogas ilícitas -un negocio que le genera miles de millones de dólares en ganancias anuales a los narcotraficantes.

De hecho, según las autoridades estadounidenses, el flujo de narcóticos de México a los Estados Unidos tiene un valor estimado de US$14.000 millones al año.

Gran parte de esa mercancía ilegal pasa por Tijuana, uno de los puntos fronterizos más transitados hacia Estados Unidos, que es de por sí el mercado de drogas ilícitas más grande del mundo.

No obstante, las autoridades aseguran que la presencia de las tropas militares y los avances logrados en los controles fronterizos en los últimos años han contribuido a una disminución en la cantidad de sustancias ilícitas, como la cocaína y la marihuana.

Tienditas y conectas

Pero esos éxitos han tenido secuelas inesperadas y negativas para Tijuana y otras ciudades fronterizas. Viendo que se les complica cada vez más el flujo de drogas hacia el norte, los poderosos carteles del narcotráfico, como el de la familia Arellano Félix, han empezado a explotar de una manera más intensa su mercado interno.

Drogas incautadas
Según EE.UU., el flujo de narcóticos desde México equivale a US$14.000 millones al año.
"Ya hay más de 20.000 'tienditas', como le llamamos aquí a los puntos de venta clandestinos. Es un verdadero tsunami de drogas. Son las que los carteles no lograron colar en Estados Unidos y que ahora intentan vender aquí," dice a BBC Mundo el activista de derechos humanos, Víctor Clark Alfaro, quien se dedica a estudiar el impacto del narcotráfico en la población de Tijuana.

Recorro las calles con Clark. Lo que más me sorprende es cómo va por la vida acompañado de un guardaespaldas personal. Tuvo que acostumbrarse a ello en los años 90, cuando se convirtió en objeto de amenazas de muerte tras publicar un informe en el que señalaba la existencia de vínculos importantes entre algunos funcionarios del gobierno y los carteles de drogas.

De hecho, tuve la oportunidad de acompañarlo de su casa al trabajo en su coche, como él hace todas las tardes - un recorrido hermoso por las lomas de Tijuana.

Se me hace difícil explicar el miedo que experimenté durante esos 15 minutos de recorrido junto al activista.

Luego, me quedé pensando que había conocido, por sólo unos minutos, lo que para Víctor Clark y tantos más en México ya ha pasado a ser algo totalmente común y cotidiano.

Punto de venta

Sin embargo, para el activista de derechos humanos hay cosas que importan más que su situación personal.

"Se estima que en Tijuana hay unos 200.000 drogadictos, la mayor cantidad per cápita en nuestro país," señala.

José Ramon Arreola
Yo he visto un aumento de más de 300% en el número de niños que son enviados por los tribunales o que vienen voluntariamente a participar en nuestro programa de rehabilitación
José Ramón Arreola, CIRAD
Y de esas personas que se han convertido en drogadictos en los últimos años, miles son jóvenes. Algunos de los cuales llegan a colaborar en la venta callejera de narcóticos como la cocaína y la metanfetamina o cristal.

Ese aumento en la cantidad de drogadictos jóvenes se ha hecho sentir también en los centros de rehabilitación.

"Yo he visto un aumento de más de 300% en el número de niños que son enviados por los tribunales o que vienen voluntariamente a participar en nuestro programa de rehabilitación," contó a BBC Mundo José Ramón Arreola, del centro de rehabilitación de drogadictos de Tijuana, CIRAD.

Escuche: ex adicto y vendedor

Este hombre rehabilitado de una adicción a la heroína vive intensamente su realidad dentro de todos los "trastornos sociológicos" que forman parte del mundo fronterizo.

Pude comprobar esa intensidad y auténtica pasión por su trabajo durante la tarde que pasé con él visitando los distintos centros de CIRAD. De a ratos se le veía la frustración en la cara... salvo cuando le tocaba interactuar con los jóvenes durante la hora de descanso en el patio común, mientras ellos jugaban al baloncesto.

Los narconiños

José Ramón me contó que los menores, algunos de sólo ocho o nueve años, se han convertido en una parte importante del mercado interno para los carteles - y no sólo como consumidores sino también como vendedores.

"Los narcos utilizan a los niños para vender la droga en la calle porque llaman menos la atención de la policía."

Presidente Felipe Calderón
El presidente Felipe Calderón desplegó más de 25.000 soldados para combatir el narcotráfico.
En uno de los centros de CIRAD conocí a una joven que empezó a consumir drogas a los 13 años y poco después, a venderla. Antes de ser enviada al tratamiento de rehabilitación, era consumidora de marihuana, cocaína, metanfetamina y otras drogas ilícitas.

Me pidió que me refiriera a ella sólo como Nancy, un seudónimo, por temor a actos de represalia.

Se me hacía difícil entender cómo fue que esa joven de clase media acabó en esa situación. Ella me lo explicó en detalle.

Escuche el testimonio de Nancy

"Yo vendía drogas en la calle, pero no para ganar dinero sino sólo para poder adquirir y conseguir las drogas que necesitaba como consumidora", me dijo Nancy.

"Estuve expuesta a tiroteos y balaceras entre el traficante de drogas para el que yo trabajaba y grupos rivales que intentaban apoderarse de las zonas de la ciudad que él controlaba".

Según las autoridades, en lo que va del año han muerto cerca de 3.000 personas en actos de violencia como los que presenció Nancy, presuntamente relacionados con el narcotráfico. De esas muertes, más de 300 se registraron en la ciudad de Tijuana.

La prensa bajo amenaza

Los periodistas mexicanos que cubren día a día el narcotráfico y sus derivaciones también conocen el miedo.

La organización no gubernamental Periodistas Sin Fronteras, que defiende el derecho de los periodistas de informar libremente, ha calificado a México como el sitio más peligroso del mundo, después de Irak, para los que ejercen esta profesión.

Tropas patrullan la ciudad (Foto: Emilio San Pedro)
Tijuana es el punto fronterizo más importante hacia EE.UU., el mayor mercado de drogas ilícitas.
Durante mi visita a Tijuana conocí a varios reporteros locales que cubren muy de cerca estos temas.

Uno de ellos, Odilón García, me contó que ha recibido numerosas amenazas contra su vida durante sus 20 años como informador. Algunas, según él, provenientes del ámbito oficial.

García, quien trabaja para la cadena Televisa, dice que siente un auténtico repudio por la falta de respeto que muestran los narcotraficantes hacia las vidas humanas, y especialmente dice sentir malestar por el impacto que esa cultura de violencia tiene sobre los niños.

"¿Qué clase de jóvenes podemos esperar tener en este clima de violencia?", se pregunta antes de compartir conmigo una anécdota dolorosa sobre un encuentro que tuvo hace poco con un muchacho.

El joven se había entusiasmado por conocer a Odilón porque acababa de verlo pocos días antes en la televisión. Pero lo que más parecía entusiasmarle era el tema del reportaje: la horripilante decapitación de cuatro personas. El muchacho hablaba de ello como si se tratara de algo divertido.

Para Odilón García, esa reacción fue un signo de una preocupante pérdida de la inocencia, de ese joven y de toda una generación.

Sobre el despliegue de tropas para luchar contra los narcotraficantes, el periodista opina que es "una acción necesaria, pero que debería ser temporal y no permanente."

"La verdadera solución va a necesitar de un cambio importante de la forma en la que vivimos y vemos las cosas aquí en México", reflexiona García.

"Vamos a necesitar un conocimiento más profundo de nuestra realidad. Esa sí va ser una lucha importante", concluye.

Culiacán con ojos colombianos

Con ojos colombianos

Juan Carlos Pérez S.
Juan Carlos Pérez Salazar
Enviado especial de BBC Mundo a Culiacán

I

Si Culiacán de verdad está en medio de una guerra, su inicio tiene fecha, hora y lugar precisos: la madrugada del 21 de enero de 2008, en la colonia Burócratas.

Ese día, unos cien efectivos de las fuerzas especiales detuvieron a Alfredo "Mochomo" Beltrán Leyva, uno de los capos del cartel de Sinaloa, el estado del cual Culiacán es la capital.

La guerra -coinciden ex militares, políticos y periodistas con los que hablé- se desató porque el jefe principal del cartel, Joaquín "Chapo" Guzmán, no aceptó un plan de los hermanos del Mochomo para rescatarlo de la cárcel.

Los muertos de lado y lado se cuentan por decenas, entre ellos un hijo del Chapo Guzmán, asesinado por un comando armado en un centro comercial de la ciudad.

II

Rumbo a Culiacán. Foto Juan Carlos Pérez S.
Culiacán es la capital del estado de Sinaloa.
¿Quién soy yo para poner en duda si Culiacán es escenario de una guerra o no? ¿Acaso casi diez años como periodista en Medellín, durante el apogeo y caída de Pablo Escobar, no me enseñaron que la guerra tiene muchas formas, que puede ser subrepticia pero igualmente mortífera?

Sin embargo, no esperaba esto: una ciudad moderna pero tranquila. Con ritmo de urbe de tierra fría en medio de un calor soporífero.

Tampoco era lo que se esperaban los colegas, blogs y contactos en México a los que consulté antes del viaje.

"No pares un taxi en la calle ni por equivocación. Mejor ni lleves cámara. ¿Será prudente grabar? Cuidado te ven tomando notas".

Recuerdo que, ante la avalancha de advertencias, entre divertido y atribulado pensé "¿y entonces a qué diablos voy a Culiacán?".

III

A ver una ciudad profundamente afectada por el narcotráfico. A eso. La urbe donde se forjaron el Chapo Guzmán, los Beltrán Leyva y el legendario Amado Carrillo, el "Señor de los Cielos". La zona donde se tiene noticia de cultivos de amapola y tráfico de opio desde la Segunda Guerra Mundial. La población donde el escritor español Arturo Pérez Reverte hizo nacer a la inescrutable Teresa Mendoza Chávez, protagonista de su novela "La Reina de Sur".

Aunque esa Culiacán no se hace evidente a primera vista, poco a poco, empiezan a brotar señales que me remiten a la Medellín de finales de los 80: caravanas de vehículos artillados del ejército patrullando las calles. Una camioneta 4X4 con vidrios polarizados, corriendo a toda madre por una concurrida avenida, sin importarle quién está por delante.

Panorámica de Culiacán. Foto Juan Carlos Pérez S.

Y sobre todo la sensación de gran opulencia: una avenida en la que, por más de un kilómetro, sólo se ven almacenes de autos de lujo de todas las marcas imaginables. Enormes centros comerciales. Casinos. Y un evidente boom de la construcción.

Aquí me aseguran que buena parte se debe a las enormes cantidades de dinero que el narcotráfico ha puesto en circulación. Como en la capital antioqueña.

Pese a todo, no percibo el miedo y la tensión que sentí en los peores momentos en Medellín, cuando la visión de un motociclista en medio de las sombras de la noche hacia titubear. Cuando un simple rumor desataba un toque de queda informal ("dicen que van a matar a todo el que vean en la calle después de las 11 pm").

Y eso que me aseguran que Culiacán no es escenario de una guerra, sino de dos.

IV

La otra guerra empezó el 1° de diciembre de 2006, día en que Felipe Calderón se posesionó como presidente de México. Como lo había prometido en campaña, Calderón empezó una lucha más frontal contra el narcotráfico.

Esta lucha ha tenido sus consecuencias en Culiacán. De un promedio de 50 asesinatos mensuales durante al menos la última década, a partir de mayo de este año se pasó a 92.

Militar vigila dólares decomisados en Culiacán
Calderón ordenó la entrada del ejército a la lucha contra el narcotráfico.
"Eso es a raíz de los operativos" me asegura, estadísticas en mano, Carlos Morán, coordinador del Consejo Estatal de Seguridad Pública, un organismo en el que confluyen gobierno y ciudadanía. No critica. Sólo señala una correlación matemática.

Pero esas matemáticas no se acercan a las de Medellín y el Área Metropolitana en sus peores años, cuando los homicidios se podían contar en varios miles.

Morán me asegura algo más: que entre el 90 y el 95% de los asesinatos que se cometen en Culiacán están relacionados con el narcotráfico.

Esto significaría que, por ahora, la violencia se ha mantenido entre los carteles y en la confrontación con el Estado, sin desbordarse a los ciudadanos de a pie.

V

El periodista Javier Valdez cree que la violencia hace mucho que se desbordó.

"Ya no se necesita ser narco para que te toque. El narco es cotidiano, es una forma de vida. La gente cedió la calle. De la banqueta de tu casa, a la casa del vecino, ahora hay un abismo. Aquí el riesgo es estar vivo, no ser narco o pistolero".

Javier es intenso y algo desconfiado. Con razón: trabaja en "Río Doce", un semanario como nunca tuvo Medellín, dedicado a cubrir casi exclusivamente el fenómeno del narcotráfico.

En el periódico, publica una columna -Malayerba- en la que cuenta incisivas historias cotidianas de la vida de los narcos: la ambición desaforada, las camionetas cuatro puertas, el sentido del honor en carne viva, las armas, el tráfico, la música. La vida rápida y la muerte temprana.

VI

Al Mochomo Beltrán Leyva le han compuesto al menos seis narcocorridos. Tres antes de su arresto, tres después.

En "La captura de Alfredo Beltrán", la Banda Imperio augura:

Señor Alfredo Beltrán,
Esperamos su regreso,
Ya su gente está en el cien
Pa' cobrar lo que le han hecho
El viento me huele a sangre
Va a correr mucha, presiento.
Banda Imperio

Y en "Agarraron al Mochomo", Los Buitres cantan:

Por la capilla Malverde
Hay mucha gente rezando,
Para que salgas muy pronto
Y que sigas comandando.
Los Buitres

VII

La capilla de Malverde queda diagonal al Palacio de Gobierno de Culiacán. En esta pequeña edificación blanca y azul, el dios de los cristianos y todo su santoral le ceden lugar a Jesús Malverde, un forajido del siglo XIX que -según es fama en la región- robaba a los ricos para darle a los pobres.

Pero lo que logró que tenga santuario propio es la leyenda de que, después de su muerte en la horca, empezó a hacer milagros. Las paredes de la capilla están tapizadas de fotografías, placas y ex votos que dan testimonio de ello.

Un hombre en chanclas, gorra roja y una camiseta arrugada del santo Malverde entrega a todos los visitantes un sobre para dejar ofrendas monetarias. Luego vuelve a su sitio: uno de los tenderetes que hay en la capilla, en los que se vende toda clase de recuerdos del santo: escapularios, estampas, oraciones, alpargatas, agua milagrosa y estatuillas.

Estas últimas son copias de la estatua original, que es objeto de devoción en un pequeño recinto interior. La efigie es un golpe de genialidad.

Efigie del santo Malverde en su capilla. Foto Juan Carlos Pérez S.

Según me explica el novelista Leónidas Alfaro Bedolla, nadie sabe a ciencia cierta si Jesús Malverde existió. Mucho menos se conocen sus facciones. Por eso, Eligio González, guardián original del culto y quien construyó la capilla, decidió que la representación terrenal del santo debía combinar los rasgos de Jorge Negrete y Pedro Infante, los dos artistas populares más queridos en México.

Ese Malverde con figura de galán es seguido con devoción por mucha gente humilde -algo que la jerarquía católica tolera-, pero también tiene un lugar especial en los poblados panteones de los narcotraficantes.

Un joven que lleva varios celulares a la vista llega hasta el busto de Malverde, toma agua de una vasija blanca, asperja la estatua y luego se persigna. Mientras lo observo, pienso en la Virgen de Sabaneta, localizada en una iglesia cerca de Medellín y que se hizo famosa por la veneración que le tenían muchos aspirantes a narcos y jóvenes asesinos.

Es la misma de la novela "La Virgen de los Sicarios", del medellinense Fernando Vallejo.

VIII

El narco es un terreno fértil para el mito y por lo tanto para la escritura. Culiacán, como Medellín, ha producido escritores de quilates. Quizás el más conocido sea Élmer Mendoza, ganador del premio Tusquets por su novela "Balas de Plata".

Con él voy al Café Miró, donde el protagonista de "Balas de Plata" -Edgar "El Zurdo" Mendieta, un policía cuarentón, honesto y desdichado- también acostumbra a ir.

De la entrevista con Élmer Mendoza
-Élmer ¿por qué sigue en Culiacán?
-Me gusta mi caaasa, cabrón
"El narcotráfico es un tema muy atractivo, generador de leyendas, de situaciones; de héroes y antihéroes", me dice este hombre altísimo, que tiene la refrescante costumbre de soltar una palabrota de tanto en tanto.

Prueba evidente de ello es que, en la escuela de narradores en la que enseña, un 30% de las historias gira alrededor del narco.

Le hago una pregunta que me punza hace días: expertos han dicho que el Cartel de Medellín fue influido por las "características" de la gente de la región de Antioquia: trabajadora pero aferrada al dinero y que se considera recursiva y arrojada porque salió adelante en medio de una topografía montañosa y agreste. Ultra regionalista.

¿Ocurre lo mismo con el Cartel de Sinaloa?

Duda. Me mira. Responde. "Es posible. Puede decirse que en la zona hay una tendencia a la temeridad. Los conquistadores españoles que se quedaron acá eran diferentes, estaban dispuestos a vérselas con la naturaleza. Es una zona inhóspita que fueron convirtiendo en vivible".

IX

Vendedores de dólares en la calle Benito Juárez de Culiacán. Foto Juan Carlos Pérez S.
Terreno del mito: vendedores y compradores de dólares en la calle Juárez, donde la protagonista de "La Reina del Sur" empezó su carrera. Según un antiguo habitante del sector, allí lavan dólares por "costalados".

X

El mochomo es una hormiga roja, de picadura feroz, capaz, cuando está acompañada, de desbrozar un árbol frondoso en una noche.

XI

Diez segundos. Eso fue lo que se tardó la profesora Elizabeth Moreno en desmontar mi pregunta sobre cómo las características de una región pueden influir sobre la delincuencia organizada.

"Es un estereotipo", me dice en su oficina situada en los profundos sótanos del departamento de Literatura de la Universidad de Sinaloa.

"La teoría de la influencia del medio ambiente en las personas ya está devaluada".

Según ella, desde el centro (es decir, Ciudad de México) los medios de comunicación han retratado el norte como territorio de bárbaros. Algo que, dice, sucede desde tiempos de la Colonia.

"Aquí en el norte vivían muchos grupos indígenas que no se dejaron colonizar. Los llamaban Chichimecas, que quiere decir 'perro sucio'. Es increíble, pero aún hoy en los libros de texto hay muchísimas páginas para las culturas mesoamericanas -Azteca, Maya, Tolteca-, pero sólo unos párrafos para los Chichimecas".

"Es un cliché que persiste. Lo que desconcierta es que los norteños estamos asumiendo que es cierto, que somos violentos".

En medio del vértigo de estas referencias históricas, recuerdo que en Colombia el prefijo "chichi" se usa para restar importancia. Una "chichigua" es algo de valor ínfimo. Y en Medellín, un "chichipato" es un ladronzuelo de poca monta. O un narco menor.

XII

En Culiacán, a los chichipatos les dicen buchones. Son fáciles de identificar.

(Los buchones) son los más ostentosos y buscapleitos. A las mujeres les gusta usar mucha piedrecita de colores en los vestidos. Los muchachos se visten como si fueran de los ranchos: botas, jeans.
Joven de Sinaloa
"Son los más ostentosos y buscapleitos. A las mujeres les gusta usar mucha piedrecita de colores en los vestidos. Los muchachos se visten como si fueran de los ranchos: botas, jeans. No usan muchas joyas. Las mujeres sí. También les gusta llevar varios celulares".

Javier, un estudiante de 17 años, me está hablando de su universidad, la de Sinaloa. Pero igual podría estarme platicando de cualquier chichipato o chichipata de Medellín.

Por el contrario, los "emperadores" -como los llama Raúl Elénes, un ex diputado de izquierda que se conoce la ciudad al dedillo-, es decir, los narcos más poderosos, son discretos y tratan de no aparentar.

XIII

En la puerta del garaje de una casa del barrio Tierra Blanca -famoso en Culiacán porque los narcos originales, los de los años 50, vivían allí- hay un mensaje de amor.

En esa sencilla casa vivía Alberto Beltrán. El mensaje dice, en enormes letras negras: "Te amo Mochomo. Te extraño. Tu niña q te ama. 18/sep/07".

Nadie se ha atrevido a borrarlo.

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